Siempre así graba “La misa de la Alegria”
Rafael Almarcha ha viajado a Senegal
y a Nicaragua para la elaboración de la «Misa». El grupo recibirá en el 28 de enero en Madrid el Premio ¡Bravo! de
Música 2007. “Queremos lanzar un mensaje de optimismo y tender puentes «con
otras culturas, con otras religiones y con nosotros mismos”. “En la obra se
exponen los problemas de la sociedad actual. la incomunicación, la inmigración
, las drogas”.

El grupo sevillano “Siempre así”
acaba de grabar un curioso disco con “La misa de la alegría”, que se estrenara
el 3 de febrero en
Catedral
Nicaragua para la elaboración de la «Misa» en el que colabora gente de estos países.
Rafael Almarcha, el director del
grupo comentó el apoyo de monseñor Amigo: «Nuestro cardenal que es muy sensible
y joven de espíritu, es el que capitanea este proyecto. Nos sentimos muy
respaldados en Sevilla». Sobre el estreno dijo que será en riguroso directo y
en un montaje » muy complejo, muy espectacular, muy visual y muy alegre».
Participarán músicos españoles, senegaleses, cubanos y una escolanía. Dice que
sería bueno que la gente escuchara el disco y cantara con ellos las canciones.
El estreno será unos días después de que el grupo reciba el 28 de enero en
Madrid el Premio ¡Bravo! de Música 2007. Hicieron el disco sin pensar en gira
alguna, pero una vez estrenada en Sevilla, dice Almarcha que les haría ilusión
llevar la «Misa» por todas las catedrales de España, e incluso de
Hispanoamérica. En Quito, «nuestra segunda casa es Ecuador», dice el director,
están muy interesados en que vayan a cantarla en primavera en
Ciclo de Música Sacra.
Carlos Mejía Godoy ha cantado
el coro de Dakar que interpretó
Salve
«
galardonado por este trabajo el Premio ¡Bravo! de Música 2007 de
Española, se estrenará en
Catedral
Es el más importante de este grupo, que en plena madurez, ha querido decir «a
boca llena» que son católicos, lanzar un mensaje de optimismo y tender puentes
«con otras culturas, con otras religiones y con nosotros mismos», explica
Rafael Almarcha, director de «Siempre Así».
El disco ha tenido una gran acogida y
apenas un año después de su salida lleva más de 30.000 copias vendidas, una
barbaridad, tal y como están los tiempos en ese negocio. Está calando en mucha
gente católica y no católica, y ha recibido muy buenas críticas. En la red hay
muchos power point sobre él y el grupo tiene su propia página de la «Misa»:
www.lamisadelaalegria.org. Incluso ha sido galardonado por
por el Premio ¡Bravo! de Música 2007 «por plasmar en esta obra con ritmo y
armonía jubilosa la experiencia del encuentro con Dios y con los demás en una
armonía universal a través de la celebración de la misa, utilizando para ello
ritmos y tonos musicales de diversos países, con lo que postulan la verdadera
fraternidad en el mundo».
Con este trabajo los integrantes de
«Siempre Así» quieren comunicar su alegría y sus ganas de vivir y dar
testimonio de Jesús que «murió y vivió por nosotros y por el ejemplo de vida
que nos dado». Dice Almarcha que con este disco quieren exponer el mensaje de
Cristo en el siglo XXI: «Jesús es la persona más importante de
vida por los demás. El mensaje de Cristo «Amar al prójimo como a ti mismo» es
lo único que puede hacer este mundo mejor».
Con este trabajo dicen abiertamente
que son cristianos: «No tenemos que escondernos de nada. Parece que hay que ir
pidiendo perdón por ser católicos. Con la «Misa» hemos aportado nuestro granito
de arena para hacer algo distinto y con un mensaje claro y directo».
En la obra se exponen los problemas
de la sociedad actual. la incomunicación, la inmigración , las drogas. Explica
el director: «Es una «Misa» de nuestros días, habla de nuestro problemas pero
mira a la vida con alegría, es una invitación a la esperanza. Este es nuestro
mundo, el que nos ha tocado vivir, y aunque esté muy mal nadie quiere morirse.
Por eso hablamos de afrontar la vida con la cultura y la experiencia de la
alegría».
Un disco de contrastes
Junto con el productor cubano Óscar
Gómez Girón, un amplio equipo de cámaras, e incluso traductora en el caso del
país africano Rafael Almarcha ha viajado a Senegal y a Nicaragua para la
elaboración de la «Misa» en un viaje que el director de «Siempre Así» califica
de «espiritual y musical». Para Almarcha el disco tiene muchos contraste e
invita a la reflexión. Con él han querido hacer un pequeño homenaje a
Carlos Mejía Godoy, el cantor de la revolución sandinista, a finales de los 70.
A Carlos Mejía le pidieron que
cantara la bendición de la mesa. Almarcha recuerda con gran cariño a los
nicaragüenses, «gente sana y cariñosa». Mejía Godoy, que los acogió en su casa
y los invitó a gallopinto, un plato tradicional, los llevó a Monimbó, «que es
como
de aquí», por la ruta de los volcanes, a Masaya y a Granada. De Carlos Mejía
dice que es un mito, una leyenda viva a la que sus conciudadanos adoran: «Vino
a hacer un programa con Jesús Quintero y con él no ha nacido una amistad, sino
una hermandad».
La «hermandad de Dakar»
Antes de ir enviaron una maqueta para
que el coro de Dakar que iba a intervenir en el disco aprendiera los «olé, olé»
de
rociera. Ya en los estudios en el país africano, el coro, que sólo habla
francés y wolof, el idioma de Senegal, cantó la salve completa en español. Fue
emocionante. Rafa Almarcha explicó lo que era
devoción mariana y todos se emocionaron: «Allí había musulmanes pero lo entendieron
Dios es uno y sinónimo de Amor. Es como la música, hay formas de interpretarla,
pero es una».
También le impresionó la convivencia
de musulmanes, mayoría en el país, y católicos que observó en Kaolack. Cuando
supo que iba a Senegal, se lo contó a su amigo el arquitecto Javier Jiménez
Sánchez-Dalp. Un chaval de su equipo, delineante, le dijo que fuera a ver a su
tía, que está allí. Afirma Almarcha: «Cuando llegué a mi casa me había mandado
un correo electrónico con el teléfono de su tía y me decía que ella ya sabía
que iba y esperaba que la llamara».
Su tía. Esperanza Oliver, es una
monja sevillana, trianera, de las Hijas de Cristo Rey, que lleva 27 años en
Senegal: «Cuando la llamé me dijo que fuera el sábado, el único día que yo
tenía libre, a Kaolack. a
de la mañana y tras un viaje accidentado-hubo que retirar un toro muerto de la
carretera y un «mecánico» bajó de un árbol llave inglesa en mano para arreglar
un coche- asistimos en Kaolack a los votos de dos monjas africanas. Fue algo
hermoso, le mejor que he vivido en mi vida. El amor en estado puro sin interés
material alguno, todo entrega». Por eso dice Almarcha que hay un antes y
después de este disco: «Cuando lo preparamos yo sentía que todo fluía, que Alguien
me guiaba para que fuera todo adelante».
Le han cantado al amor y a la
amistad. Ahora lo hacen al Amor con mayúsculas, a Jesús, el único capaz de
cambiar el mundo. «Siempre Así» considera «
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